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PATRICIA GUZMÁN

  • Foto del escritor: BRUNCH
    BRUNCH
  • 2 jun
  • 2 min de lectura

El cielo tiene un lado sordo, de Soledad intacta


Conviene abrir las cajas

Empacar los ojos

Asentir en el vacío del vacío

Contemplarnos piadosamente

El cielo tiene un lado sordo

Quién alcanzará la luz de los oídos

Quién hará girar la caja

Y hallará morada la conciencia informe

Y hallará morada la respiración sorda

Y en la ventana encarnará la sombra

En ayuno

Para dar inicio

Ahora que el honor retumba en el cielo de sus bocas

Enormes, por el canto de lo que les falta

Enormes, por el rojo de su lengua

Cargando sus corazones como geranios mutilados​

Deseosos de plantarse aquí

Enterrar el alimento que no tuvieron tiempo de acercar a la lengua de los

pájaros

Fatigados del aire fatigados de respirar

El cielo tiene un lado sordo

Asienten entre cajas

Y la espera pesa sobre sus párpados

Y la espera pesa debajo del viento

Debajo del lado sordo del cielo

Que les corona con plumajes encendidos

Encendidos como tulipanes enjaulados

En el lado sordo del cielo.


Hoy amanecieron débiles los pájaros

Los ojos de amar no sé dónde los puse

Rezo santo

Rezo santo

Todo sigue oculto aunque lo vea

Hay una flor flotando en mi vaso

Voy a colocarle una piedra en la boca a cada muerto

(Para que no olviden el peso de vivir)

Los ojos de amar no sé dónde los puse

Aletargados están mis animales

A qué alzar los ojos

A qué salir al jardín

Cada espiga alta trae consigo su propia vanidad

Obsequio y rendimiento brindo


Entre tú y yo hay un pájaro de distancia

Ala para la muerte Ala para el jardín

Pégale el corazón al cielo

Avisa que los hermosos morirán primero

Baja y llévate la boca

Voy a cantar

Entre tú y yo hay un pájaro de distancia

A ti te dará el ojo bueno

Le he pedido que cuide de tu pecho

pájaro pon más blanco en lo blanco más aire en el aire

Voy a cantar

Hay que tomar agua después de un beso

Hay que tomar agua para mantener el corazón abierto

(Al menos yo estoy cansada)

No he preparado los ojos para el viaje

Ala para el jardín quiero


Mi cabeza

en el olvido de todo

levanto

para contemplar la hermosura de la rosa encarnada

y despertar cada día en su seno


El canto del pájaro renacido

ha de guiarnos hasta el relicario

y con júbilo,

deslizando cada cuenta entre sus alas,

ha de invitarnos a cantar.

Patricia Guzmán Bajares (Caracas, Venezuela, 1960-Caracas, Venezuela, 2025)
Patricia Guzmán Bajares (Caracas, Venezuela, 1960-Caracas, Venezuela, 2025)

 
 
 

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