SUSANA CELLA
- BRUNCH

- hace 5 días
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Como bestia desbocada
El ojo del huracán
cardo puntiagudo que mira
propaga la línea recta
del rayo y la estampida.
Alza victorioso su ventarrón cual catástrofe prevista
y se asocia a las coordenadas activas
de la tormenta de antemano calculadas
con certera puntería.
Se estrellan entonces cielos, costas y tierras removidas
cuando el huracán celebra su victoria no impedida
por los neutrales y cómplices que aceleraron su acometida
a la par que se retuercen cimientos, estructuras compartidas
angustiando a mares con vileza e ignominia
contra toda expectativa de impedir que siga la conjunción maldita
que asuela el suelo, la mar y el aire
con nociva y tolerada porfía.







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