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LUIS ENRIQUE BELMONTE

  • Foto del escritor: BRUNCH
    BRUNCH
  • 25 may
  • 1 min de lectura

La marcha de los radicales libres


Aconsejan ejercicio físico

frutas rojas yerbas verdes

zinc selenio magnesio vitamina C

no carnes rojas no azúcar

no grasas saturadas

no trasnocho no estrés


para intentar revertir los estragos que deja

la marcha de los radicales libres.


Inestables y reactivos

de vida efímera y caótica

los radicales libres oxidan

lo que encuentran a su paso.


Dicen que su volátil presencia obedece

a la incesante búsqueda

de su electrón perdido:

todo radical libre

tiene un alelo extraviado

una parte de sí mismo

que se dio a la fuga


y por eso es que son impares y solitarios

y sus breves enlaces son extremadamente débiles

aunque marchen juntos

en una eterna cadena de robos fugaces.


Si bien es cierto que el tabaco el chorizo

la radiación solar el hierro la gasolina o el alcohol

aceleran la marcha de los radicales libres

tendríamos que decir también

que su marcha es incesante

desde los tiempos remotos ‒hace 3500 millones de años‒

en los que aparecieron los primeros seres

vegetales sobre la tierra.


La marcha de los radicales libres

deja huellas en todo lo que respira y se desgasta:

son la prueba corrosiva de la existencia de Dios

como una llave oxidada en la orilla de la playa

o el leño consumido por el fuego

o la piel arrugada de un tomate.


Luis Enrique Belmonte (Caracas, Venezuela, 1971)
Luis Enrique Belmonte (Caracas, Venezuela, 1971)


 
 
 

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