GONZALO MILLÁN
- BRUNCH

- 2 feb
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Si me abrieras el puño, me hallarías
sucia la palma de la mano
Sabes mis ojos y sobre mi boca sabes
el número infantil de los lunares.
Conoces mi risa de torcidos labios
y sabes además,
que levanto un hombro cuando camino.
Falta solo que vuelques
la faz soleada y lisa de la piedra
y mires mi otra cara,
hundida dentro de la tierra







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